El hilo rojo de la Música

La música conecta a los individuos en una experiencia más allá de sí mismos. Tanto si hacemos música como si la escuchamos, tendemos a entregarnos a ella en una especie de seriedad sagrada. La música se hace dueña de nosotros.

Y al mismo tiempo supone una expansión del sujeto, una experiencia que modifica al que la experimenta. Permite ampliar nuestra conciencia, canalizando emociones y sentimientos con una riqueza infinita de matices imposibles de nombrar o describir con palabras.  Seguir leyendo