Dos apps inquietantes para el futuro profesional de los músicos

Se trata de dos apps para móviles que comenzarán a funcionar en breve y que prometen cosas que hasta ahora solo los intérpretes y los compositores podían hacer.

Una de pianistas:
Ofrécele a un violinista un pianista acompañante que dé todas las notas en su sitio y que no necesite tiempo para estudiarse las partituras. Ofrécele un pianista que se adapte a su tempo, a su rubato, que repita una y mil veces el pasaje sin perder la concentración y que esté disponible a cualquier hora del día y de la noche.

Ofrécele a cualquier solista una orquesta sinfónica para practicar su concierto, o un grupo de cámara para ensayar sin salir de su habitación… 

Eso es lo que hace la app Tuttempo, una propuesta elaborada por un grupo de alumnos de la Universidad Politécnica de Valencia, que ha ganado el Expoday 2016 de Akademia y que va a contar con el apoyo de la Fundacion Innovación Bankinter.

O eso es al menos lo que promete y lo que puede verse en el siguiente vídeo, aunque todavía no he podido probarla ya que a día de hoy no está disponible ni en App Store ni en Google play, y los enlaces de su web tuttempo.com tampoco funcionan (último intento 4-7-16 a las 17:33):

Imagen de previsualización de YouTube

Otra de compositores:
Ofrécele a un ballet una música creada expresamente para ellos. Es más, una música que se crea en el instante que están bailando, ¡que surge de sus propios movimientos!… Una música original, siempre cambiante y sin tener que pagar un solo euro a la SGAE por derechos de autor.

Esto es lo que promete Calmus Waves, una aplicación desarrollada por Iceland Academy of the Arts que aprovecha, entre otras cosas, los sensores de movimiento e inclinación o el acelerómetro de los iPhone. Estará en el mercado después del verano:

Son muchos los prototipos de inteligencia artificial en los que se está trabajando alrededor de la composición y la interpretación musical. Y son muchos los avances que estamos conociendo y que van más allá que la simple reproducción mecánica de audio. Aunque, por el momento, desde el ámbito musical todavía no se perciben como una amenaza a los puestos y oportunidades de trabajo.

Pero ¿llegará algún día en que una aplicación de móvil pueda sustituir realmente a los intérpretes, o que un software pueda hacer el trabajo de los compositores en ciertas tareas y cometidos?

Que la tecnología lo permitirá, no me cabe ninguna duda. La pregunta que deberíamos hacernos es si esta situación nos importará o no. La cuestión será si seremos capaces de renunciar a factores de calidad musical y calidez humana a cambio de la rapidez en el acceso, de facilidad y comodidad en el manejo y unos costes insignificantes.

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Antonio Narejos