Dos apps inquietantes para el futuro profesional de los músicos

Se trata de dos apps para móviles que comenzarán a funcionar en breve y que prometen cosas que hasta ahora solo los intérpretes y los compositores podían hacer.

Una de pianistas:
Ofrécele a un violinista un pianista acompañante que dé todas las notas en su sitio y que no necesite tiempo para estudiarse las partituras. Ofrécele un pianista que se adapte a su tempo, a su rubato, que repita una y mil veces el pasaje sin perder la concentración y que esté disponible a cualquier hora del día y de la noche.

Ofrécele a cualquier solista una orquesta sinfónica para practicar su concierto, o un grupo de cámara para ensayar sin salir de su habitación…   Seguir leyendo

Las descargas de Internet y la desaparición de la música

 

Solo nos faltaba Aute, confundiendo las descargas de Internet con el cambio climático: «En cinco años esto desaparece. No habrá ni canciones ni música». (El País 01/12/2009)

La concentración de finales de noviembre reunió en Madrid a unas 200 personas representantes del sector, entre quienes destacaban músicos y productores, que  reclamaban medidas ‘concretas y urgentes’ contra las descargas  de canciones sin pagar. Confieso que, al ver la foto, cualquier atisbo de glamour se me disipó, al encontrar entre las pancartas algunas de las voces que tantas veces me habían conmovido. ¡Y es que todos tenemos derecho a comer!… y a manifestarnos, claro.

Quizá Aute había leído el texto de Franz Kafka de 1924 Josefina la cantora o El pueblo de los ratones. Kafka describe una raza que había olvidado la música y cuya única aptitud artística era el ‘chillido’. Solo Josefina gustaba de la música y sabía comunicarla a través de su ‘débil vocecita’: «con su desaparición, desaparecerá también la música –quien sabe hasta cuándo– de nuestras vidas» [1].

Que la situación actual de las discográficas es grave, nadie puede negarlo. Ahora bien, asegurar que la crisis  se debe a las descargas ilegales es mucho decir, cuando sabemos que los ingresos por la venta de discos comenzaron a bajar hace ya 10 años, incluso antes de que naciera Napster, el primer portal de descargas.

Muchos son los usos y los paradigmas que están cambiando desde que Internet irrumpió en nuestras vidas. La flexibilidad que ofrece bajarse música de Internet es mucho mayor que la de los discos tal y como los conocemos. Los vinilos terminaron desapareciendo, como desaparecerán los discos compactos. Y lo harán en favor de los nuevos medios de difusión y almacenamiento de la información.

Descargarse ‘legalmente’ hoy Mediterráneo de Joan Manuel Serrat cuesta en Spotify 0,67 €. Desde que buscas la pieza, ordenas el pago y la guardas en tu ordenador ha transcurrido apenas un minuto. Rápido, barato, con calidad y versatilidad, porque puedo oírla de inmediato o transferirla vía Wifi, Bluetooth o USB a mi reproductor favorito, bien sea la cadena de alta fidelidad, el móvil o cualquier otro sistema. Con el disco estás obligado a comprar todo el CD, eso si lo encuentras en El corte inglés (con lo que te ahorras esperar varios días y pagar los gastos de envío) y no tienes más remedio que oírlo en casa sentadito en el salón o en el reproductor del coche. Y ¡ojo si se te ocurre ripearlo para convertirlo a MP3!: primero que el disco no te dejará porque está protegido y después que puedes meterte en un lío por vulnerar la propiedad intelectual.

Por otra parte, hoy día no hacen falta discográficas para que un grupo de jóvenes con talento pueda llegar a todo el mundo. Muchos músicos trabajan de forma autónoma para crear su propio estilo, huyendo de la uniformidad y los lugares comunes. Conocen bien las nuevas tecnologías, por cierto bastante asequibles económicamente, y  son capaces de lanzar productos de calidad de forma autónoma. Cuelgan sus canciones y sus vídeos en MySpace o en Youtube y utilizan las redes sociales como Facebook para hacerlas llegar a cualquier rincón. No buscan hacerse ricos, sino difundir su música y de paso conseguir conciertos. Hay otras propuestas como la de Last.fm, que incluso les ofrece difundir su música y sacarle partido “sin intermediarios”. Y es que las discográficas, como las hemos conocido hasta ahora, van a tener que cambiar mucho para adaptarse a una nueva realidad que, en su mayoría, todavía no han conseguido asimilar.

Pero el problema de las discográficas y de los artistas actuales es fundamentalmente el de la crisis creativa que estamos atravesando. Viejos clichés recuperados de antiguos éxitos, fórmulas repetidas hasta la saciedad, temas ya oídos que se presentan con ligeras variantes que ya no cautivan a nadie, etc. La propiedad intelectual se ha devaluado para dar paso a una intertextualidad que es propiedad de todos.

Créanme. Si dentro de cinco años dejan de hacerse estas joyas, no habremos perdido mucho. Personalmente prefiero quedarme a vivir en el pueblo de los ratones de Kafka.

Antonio Narejos

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[1] Franz Kafka. La condena. Alianza Editorial (Colección: El libro de bolsillo), 7ª ed. Madrid, 1983, pág. 161.

La Web de Radio Clásica: avance cualitativo

radioclasicaTras el cataclismo de Radio Televisión Española de hace un par de años y el nacimiento de la Corporación RTVE, la puesta en marcha de la nueva Web ha venido a dar un impulso cualitativo a nuestra querida Radio Clásica (todavía en periodo de pruebas): http://www.rtve.es/radio/radioclasica. Este impulso le viene por el lado de la tecnología, fundamentalmente por la mejora en la calidad de la emisión a través de Internet y la apertura a nuevas formas de relacionarnos con ella.

catclassicaLa mejora cualitativa del audio es patente, pasando de las dos únicas opciones de 16 y 32 Kbps, vigentes desde que comenzó a emitir en Internet hace ya cinco años, a los 128 Kb/s actuales.  Con esa calidad emite  también en España la nueva Cat Clàssica http://www.catclassica.cat que a su vez funciona las 24h del día, dedicadas exclusivamente a los compositores e intérpretes catalanes. Todo un lujo.

En cuanto a las nuevas formas de relación con la radio a través de Internet, la flamante Radio Clásica nos ofrece diversas posibilidades para seguir la programación, ya que las emisiones pueden oírse en cualquier momento durante la semana posterior e incluso descargarlas en formato MP3 para reproducirlas en otro soporte o bien almacenarlas. También nos permite hacer un seguimiento puntual de los mismos vía podcast.

Hacia finales de 1998 el Director de Radio Clásica anunciaba una nueva etapa de interactividad que consistía nada menos que en la puesta en marcha de un “buzón de sugerencias”… Eran otros tiempos. En aquel momento se acababa de salvar una crisis que amenazó con llegar al apagón de la única emisora española que programaba música clásica las 24h. En su defensa se levantaron voces desde todos los sectores, tanto profesionales como  estudiantiles, aficionados y simpatizantes.  Tiempos difíciles para la subsistencia pero hermosos por cuanto significó Radio Clásica en nuestras vidas. En el camino fueron quedando grandes voces y grandes programas. Remodelaciones, reajustes, replanteamientos la han conducido hacia otros derroteros.

En 1995, cuando se cumplían los 30 años desde su fundación, el perfil del oyente de Radio Clásica correspondía a un público culto, con estudios superiores y una edad en torno a los 40. Hoy la audiencia  ideal, lo que llaman el público objetivo, a quien va dirigida esta emisora es muy otro. Está claro que, en líneas generales, se apuesta por la difusión (en términos de oferta-demanda) y un cierto regusto a Misiones Pedagógicas, asumiendo la poca formación musical del oyente medio. ¡El eterno debate de elevar el pueblo a la cultura o rebajar la cultura al pueblo!.

Pero no todo es así en Radio Clásica, gracias a Dios. Y tampoco creo que haya que vivir pegados a la nostalgia, ni que cualquier tiempo pasado, por norma, fuera mejor. La oferta se multiplica exponencialmente cada año de la mano de las tecnologías y lo mejor es estar abierto a lo que acontece a nuestro alrededor. Se pierde en unas cosas y se gana en otras. Mucho ha cambiado el panorama tecnológico en una década hasta llegar a la implantación de lo que se ha dado en llamar “radio a la carta”. También Cat Clàssica tiene previsto este año iniciar una oferta similar, y sin duda en su desarrollo está el futuro.

¿Qué hacer si conectas a la Web de Radio Clásica y no te gusta lo que se está emitiendo? Te propongo dos soluciones el Intra-zapping y el Inter-zapping:

A. Si eres fiel seguidor de Radio Clásica te sugiero el Intra-zapping, moviéndote dentro de la misma Web de Radio Clásica.

 a. Puedes elegir ‘Radio a la carta’ y escuchar otro programa de entre los ofertados.  Esto evita que te pierdas un programa que te gusta aunque te coincida con la hora del trabajo o cualquier otra actividad.
 b. Y si no te apetece estar pegado al ordenador para oír el programa, puedes te lo descargas cuando te venga bien y lo pasas a tu iPod o a tu reproductor MP3.
 c. Hay que tener en cuenta que los programas solo permanecen disponibles durante una semana, por lo que te recomiendo que si un programa te interesa hagas una suscripción Podcast a través de algún gestor, como iTunes de Apple por ejemplo (tanto una cosa como la otra son gratis) y él solito se actualiza cuando aparezca la nueva edición…. Solo tienes que preocuparte por elegir cuándo, dónde, cómo (y hasta con quién) te apetece escucharlo.

B. No te gusta nada de nada. ¿? Es lógico que alguien prefiera la versión de las Sonatas para piano de Mozart por Glenn Gould frente a las de Alfred Brendel, o viceversa, o ambas, o ninguna. Pero hay quien repudia una versión por el hecho de ser retransmitida por una u otra emisora… No lo comparto, pero lo comprendo. Todos tenemos un punto de fetichismo y/o frikismo… A mi tampoco me sabe igual el vino en una copa que en una taza de café. Si este es tu caso, o simplemente te ha dejado mal sabor de boca el comentario de un presentador, pues la cosa tiene solución:  Te propongo el Inter-zapping (hay otras opciones muy suculentas al otro lado de la Web).

radioclassiquefrance

Algunas emisoras europeas te ofrecen la posibilidad de escuchar la radio con una calidad aun superior e incluso en alta definición 5.1 Surround, como en el caso de Radio Classique de Francia http://www.radioclassique.fr. Aquí tienes además otras alternativas como Radio Classique Baroque, Radio Classique Cinéma y Radio Classique Tubes. Todo depende de cómo tengas el ánimo. Y si tienes una página Web o un Blog puedes puedes integrar un mini-player Radio Classique lo que permite a tus visitantes oír la Radio Clásica francesa desde tu sitio. Por supuesto también tienes la opción de escuchar programas ya emitidos ¡disponibles hasta cuatro meses después! ¡Una gozada!.

radio4nl4Otro pozo sin fondo es la Radio 4 Hilversum de Holanda http://www.radio4.nl aunque sin saber holandés puedes sentirte un poco incómodo al manejarte en la página.

La Radio Suisse Classique http://www.radioswissclassic.ch está disponible en tres idiomas, alemán, francés e italiano y no solo los textos sino también las alocuciones. Por supuesto tienes la opción de escuchar programas ya emitidos y descargarte el podcast. Dispones de información complementaria dswissclassice cada grabación que enriquece la escucha. Te ofrece la posibilidad descargar todas obras programadas, pero en este caso solo te deja oír un fragmento  y junto a la información te ofrecen la opción de comprar el disco correspondiente.

classicfmOtra página interesante es la Classic FM de Londres http://www.classicfm.co.uk con multitud de descargas, aunque con menos opciones que la francesa. Si pasas por aquí no dejes de visitar la ‘FM TV’, una televisión que emite 24 horas de videos de música clásica, interpretaciones, entrevistas, etc. Te gustará.

Y si todavía quieres más puedes visitar la siguiente dirección: http://www.listenlive.eu/classical.html

Antonio Narejos