¿Formamos a los estudiantes para su futuro o para nuestro pasado?

Hace ya ocho años que comenzó la implantación de las enseñanzas artísticas superiores LOE y todavía no se ha planteado la evaluación de las mismas. Quizá ya haya llegado el momento de exigir a las Administraciones y los centros que rindan cuentas de la situación existente y el desarrollo experimentado en nuestras enseñanzas. ¿Hicimos tan bien las cosas a la primera como para que realmente resulte innecesario valorar los resultados obtenidos y aportar algún tipo de mejora? (1)

El mundo está cambiando con gran rapidez, pero nuestro sistema educativo musical permanece anclado en inercias que le impiden conectar con las necesidades reales de la sociedad. Nuestros alumnos son capaces de resolver a la perfección un dictado a tres voces, un bajo en contrapunto florido y tocar de forma impecable los pasajes más exigentes del repertorio, pero no nos estamos preguntando hacia dónde se orientan en su conjunto estas habilidades o si el resultado final es igual a la suma de las partes.

Los desajustes de los programas educativos con las demandas del mercado laboral son cada vez mayores. La primera consecuencia es que tenemos un alto grado de sobrecualificación en nuestros músicos. La mayoría de los titulados, formados para el más alto grado de desempeño artístico y profesional, tienen que conformarse con dar clases en escuelas o tocar en distintos grupos a la vez, haciendo todo tipo de malabarismos, con sueldos y cachés a menudo humillantes y a veces hasta inexistentes. Sin embargo, en otros ámbitos musicales hay personas con mucha menor cualificación obtienen mejores oportunidades de trabajo. ¿Para qué estamos formando a nuestros alumnos? Solo si tenemos respuestas claras a esta pregunta podremos luego plantearnos el modo de conseguir los mejores resultados y ampliar sus opciones de empleabilidad. Y si algo nos está faltando hoy es una reflexión abierta sobre los fines de la práctica educativa para saber hacia dónde vamos.

Una de las cuestiones más urgentes a evaluar son los planes de estudio. Hoy se tiene la impresión de que cada asignatura va por su lado, como coches por los carriles de una autopista, evitando rozarse unos con otros. Todas y cada una de ellas buscan la máxima excelencia, pero lo hacen por separado, y lo cierto es que no existen mecanismos de coordinación y evaluación colectiva que les aporten la necesaria cohesión y coherencia.

Y enmedio los estudiantes, viendo cómo su tiempo se dispersa en buena medida y su esfuerzo, en parte, se está desaprovechando. Esto les impide orientarse en una dirección clara y desarrollar su verdadero potencial para afrontar los retos de la profesión.

En épocas pasadas los currículos tenían una unidad jerárquica, donde el centro lo ocupaba la enseñanza del instrumento. Las demás asignaturas eran relativamente secundarias y con frecuencia no iban más allá de cubrir el expediente.

Luego llegó la LOGSE y se diseñaron currículos que buscaban la formación integral del alumno, pero en las aulas siguieron haciéndose las cosas del mismo modo, con las inercias de siempre. Faltó definir bien lo que se buscaba, alineando los contenidos, y faltó una formación del profesorado adecuada a esos fines. Se pensó de modo global, pero se actuó de manera fragmentada.

Con la LOE las asignaturas se han diversificado y singularizado, han ganado peso específico, pero cada una habita su propio espacio, desconectado del resto. Hay mucho contenido vertical e intensivo, pero falta la dimensión transversal.

Este alejamiento entre las asignaturas se aprecia en situaciones como las siguientes:

  • En Análisis y Armonía los contenidos no se conectan con el repertorio instrumental de cada alumno, ni las metodologías de trabajo se aplican a las obras específicas que están estudiando.
  • El repertorio de Música de cámara no se coordina con el de instrumento principal, como tampoco las características y el nivel de las obras. También es muy raro ver una clase de cámara conjunta, donde participen los diferentes profesores implicados.
  • Las asignaturas optativas con frecuencia se ofertan contando únicamente con las posibilidades y recursos internos de los centros y no pensando en un plan de diversificación de perfiles profesionales -lo que exigiría una inversión en recursos y contratación de nuevo profesorado-.
  • No se está conectando la actividad investigadora que los profesores llevan a cabo en el ámbito de sus asignaturas con el desarrollo e innovación de los centros.

Las condiciones y los medios con los que cuentan hoy nuestros conservatorios superiores no son los más apropiados para abordar con eficacia los temas más centrales. Pero el debate sobre las cuestiones de organización y supervivencia no deberían eclipsar la reflexión colectiva acerca de lo que estamos ofreciendo en nuestros centros.

Es urgente iniciar ya la evaluación de nuestras enseñanzas, desde todos los puntos de vista. No podemos esperar a que se resuelvan los binomios universidad si-no, oposiciones a cátedra sí-no, etc. Hay muchos ejemplos de buenas prácticas en la mayoría de conservatorios que demuestran que sí es posible trascender estas limitaciones. Apoyémonos en estas para poner en marcha una evaluación profunda de nuestro sistema educativo musical y rompamos las inercias que nos impiden mirar al futuro.

Notas
(1) En otro momento abordaré el tema de la evaluación de las enseñanzas artísticas superiores prevista por la LOE en su Artículo 46.2 y que deberían desarrollarse “en el contexto de la ordenación de la educación superior española en el marco europeo y con la participación del Consejo Superior de Enseñanzas Artísticas y, en su caso, del Consejo de Coordinación Universitaria”.

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Antonio Narejos

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Becas para músicos: consigue la tuya

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Uno de los principales retos de los estudiantes de música españoles es hacer frente al coste de los estudios. El esfuerzo de las familias es cada vez mayor por el incremento de las matrículas, pero también porque los estudios son más largos. Hoy lo normal es plantearse hacer un Máster al terminar la carrera en el conservatorio, e incluso muchos tienen el doctorado en su horizonte.

Pero los músicos siempre hemos aspirado, y hoy si cabe todavía más, a ampliar nuestra formación artística, mediante cursos especializados, buscando los centros y profesores que consideramos excelentes, tanto es España como en el extranjero.

Las becas son una pieza fundamental en este puzle y muchas veces determinan que podamos o no realizar esa formación con la que soñamos.

En este artículo te daré las claves para encontrar la beca que mejor se adapte a tus necesidades. También te ofreceré el acceso directo a 32 becas de música y el enlace a los buscadores especializados más potentes para ampliar tu campo de acción.

La primera clave para conseguir tu beca ideal es estar bien informado, por lo que hay que comenzar a buscar cuanto antes y estar pendiente de las convocatorias, porque no son siempre regulares: a veces tardan más de un año en volver a convocarse, otras aparecen becas nuevas e incluso las hay que desaparecen sin previo aviso.

La segunda clave, la que considero más importante, es la autoconfianza y la voluntad firme de conseguir una. A veces pensamos que eso no es para nosotros y simplemente perdemos la oportunidad por no presentar la solicitud. ¿Sabías que hay becas que quedan desiertas porque nadie las solicita?

Te animo a buscar tu beca ideal y luchar por ella, porque puedes conseguirla ¿No me crees? Al final del artículo te demostraré con mi propia experiencia que sí es posible.

Manos a la obra. Como ya te he dicho, lo primero es encontrar la beca o becas que mejor se ajustan a tus necesidades y posibilidades según el momento de la carrera en que te encuentres.

Si estás cursando tus estudios en el conservatorio, las primeras becas a las que puedes optar son las que convoca el Gobierno con carácter general.

Becas de carácter general

En las becas generales se tiene en cuenta la renta de los estudiantes (o las familias), los expedientes académicos y otros factores como la distancia desde el lugar de residencia, etc. Son las más solicitadas y las más repartidas en todos los ámbitos de estudio.

En el curso 2018-2019 se ha conseguido superar la injusta desigualdad que separaba las becas de Enseñanzas Artísticas frente a las universitarias. Todo un logro por el que han venido luchando los estudiantes de toda España liderados por su federación nacional FNESMUSICA.

Aquí tienes acceso a la solicitud de becas del Estado tanto para los Estudios Superiores como para los Universitarios

Específicas

También existen becas específicas, como las que los conservatorios privados suelen ofrecer a los estudiantes que optan a una de sus plazas. Es un modo de atraer la atención hacia su centro y al mismo tiempo de seleccionar a los alumnos más interesantes, ayudándoles a superar la dificultad añadida de unas matrículas que, por lo general, son bastante altas.

Como verás en el listado de Becas que he preparado, también hay asociaciones culturales e instituciones que ofrecen becas para estudiar en determinados conservatorios con los que ellas colaboran.

Muchos estudiantes españoles optan por hacer sus estudios superiores o de posgrado en otro país. Aquí las opciones se multiplican exponencialmente y, si este es tu caso, te conviene explorar en primer lugar las páginas web de los centros en los que tengas interés, además de las posibles becas de carácter internacional tanto en España como en los respectivos países.

Erasmus+

Una opción que considerar durante el periodo de estudios son las becas Erasmus+. En mi opinión, las becas Erasmus deberían ser obligatorias, de modo que todos los alumnos de las Enseñanzas Superiores de Música realizaran una estancia de entre seis meses y un año en un conservatorio extranjero. Los beneficios que aporta esta experiencia son extraordinarios, tanto desde el punto de vista académico como artístico y personal (incluyendo el perfeccionamiento de un idioma). Pero también ofrece la posibilidad de comenzar a construir una red de contactos profesionales sobre la que desarrollar proyectos y abrir oportunidades laborales cara al futuro.

Lo cierto es que no son muchos los alumnos que las solicitan, quizá porque no existe una conciencia colectiva de los valores que encierran o bien por las capacidades limitadas que tienen los conservatorios para gestionar un elevado número de movilidades.

La cuantía de las becas no es muy alta, pero supone una buena ayuda que en muchas ocasiones cubre perfectamente los gastos básicos, dependiendo del país destino.

En los conservatorios, Erasmus+ tiene algunas peculiaridades que los diferencian de las universidades. La más importante es la limitación de plazas, al tratarse de enseñanzas individualizadas en el caso de los instrumentos, o de ratios muy reducidas en el resto de especialidades. No es tan fácil que un centro pueda asumir a todos los alumnos que quieran estudiar en él y, por esa razón, en muchas ocasiones se exige el envío de una grabación. Aunque se pueden solicitar tres centros simultáneamente, puede darse el caso de no ser aceptado en ninguno y tener que iniciar de nuevo el procedimiento con otros centros. Si tienes mucho interés de estudiar en uno de ellos o con un profesor o profesora determinados, te recomiendo que establezcas un contacto personal para que conozcan tu interés. Eventualmente podrías fijar una cita individual para que pudieran escucharte o bien asistir a algún cursillo que impartan. Ten en cuenta que en estos casos la última palabra la tiene el profesor.

Además de las becas de movilidad para realizar estudios, otra opción muy interesante dentro de Erasmus+ son las becas para Prácticas, que pueden ser curriculares (mientras se estudia la carrera) o extracurriculares (después de acabarla). Las prácticas pueden hacerse en empresas, escuelas de música, orquestas u otras organizaciones de carácter público o privado en alguno de los países participantes en el Programa. Además, tienen una compensación económica mucho más interesante que las becas de estudio, en función del país de destino, pero siempre están por encima de los 300€.

Las becas Erasmus+ suelen convocarse en el primer trimestre del curso para realizar la movilidad al siguiente y son convocadas y resueltas en tu propio conservatorio. Todo depende pues de tu centro de estudios, de las acciones clave en las que participe, los convenios firmados con otros centros e instituciones, etc.

Ampliación de estudios

Si lo que estás buscando es perfeccionar tus estudios, existen muchas becas disponibles tanto para cursos de verano como para estancias de un año, generalmente en conservatorios extranjeros.

Para estas últimas, es frecuente que en la solicitud te exijan la aceptación por parte del centro donde quieres estudiar, incluso que hayas hecho la matrícula. En otros casos te pedirán que participes en audiciones o pruebas públicas, donde se elige a los mejores.

Si te es posibles, te sugiero optar a varias de ellas, aunque hay que tener en cuenta que a veces algunas becas no son compatibles entre sí, por lo que llegado el caso tendrás que elegir para quedarte con la que más te interese.

Algunas son ya clásicas y tienen gran estabilidad, como Fulbright, La Caixa o AIE, otras son intermitentes o bien surgen en un momento y luego desaparecen para volver a convocarse algunos años después.

Si lo que quieres hacer es un curso de verano, ten en cuenta que la mayoría de ellos ofrece un pequeño número de becas. Localiza esta información en el folleto de los cursos si estás pensando en hacer uno.

Consejos prácticos

Busca las becas que mejor se adapten a tus prioridades y presta atención a las nuevas convocatorias que puedan surgir tanto en el ámbito local, como nacional e internacional.

Haz un seguimiento del calendario y planifícate con tiempo para preparar la documentación necesaria. A veces se exigen cartas de recomendación de tus profesores, lo que puede llevarte más tiempo del que tenías previsto.

Según el tipo de beca que vayas a solicitar, deberás preparar un dossier con tu Curriculum Vitae, grabaciones, etc. Esto no se puede improvisar, y, además, si envías una grabación, conviene que recoja tus mejores versiones, aunque siempre en directo, no vayas a editarla haciendo cortes. Tampoco se trata de presentar obras muy difíciles sino bien interpretadas, donde se pueda valorar tu verdadero potencial.

Algo que también puede ser importante en ocasiones es tu imagen en el mundo digital. Cuida tu presencia en las redes, los vídeos que subas a Youtube, o tus comentarios y aportaciones en foros de discusión. Según el momento de la carrera en que te encuentres, deberías plantearte crear un perfil en Linkedin, lo que supone una excelente tarjeta de presentación.

Por último, ten en cuenta que aceptar una beca supone asumir unos compromisos. Esto implica completar el periodo de estancia a que te comprometas y en ocasiones elaborar una memoria sobre las actividades realizadas. Lee bien las condiciones de la beca, para cumplir tus compromisos y no tener problemas luego a la hora de percibir el 100% de lo que te corresponde.

¿Dónde buscar?

A continuación, te ofrezco un directorio con el enlace directo a 32 Becas para músicos convocadas en España. Es una selección muy cuidada, aunque no exhaustiva porque la oferta está siempre abierta a nuevas incorporaciones. No pretendo mantener actualizada la base de datos, ya que sería un trabajo imposible de asumir por mi parte, aunque cualquier colaboración será bienvenida ¿Conoces alguna beca que no esté en la lista? Dímelo y la incluyo.

Te resultará más cómoda de consultar la Visión ampliada

 

Además de esta base de datos, puedes consultar en los buscadores de becas especializados más importantes. Aunque todos son incompletos, ellos sí tienen una actualización periódica, ya que se trata de buscadores dedicados y, en algunos casos, oficiales:

Mi experiencia

¿Crees que es imposible conseguir una beca? Te aseguro que merece la pena intentarlo. Esta es mi experiencia con las cinco becas que más me han ayudado en diferentes momentos de mi carrera.

La primera fue en 1983, para el Curso Manuel de Falla de Granada, con la pianista Rosa Sabater, solo tres meses antes de su muerte. En esa época todavía era alumno del Conservatorio de Alicante, pero cuando ya había terminado mis estudios superiores, en 1987 conseguí otra del Ministerio de Asuntos Exteriores para estudiar con el pianista Jean-Claude Vanden Eynden en los Cursos de la Academie International d´été de Valonie en Libramont (Bélgica). Cuando ya era profesor en el Conservatorio de Murcia, la Comunidad Autónoma convocó unas becas de ampliación, de las que obtuve una por dos cursos consecutivos, en el 1986/87 y el siguiente, para ampliar estudios con el pianista Eduardo del Pueyo en Bruselas. Cuando este falleció pude continuar allí mismo con Patricia Montero. Más tarde, conseguí una Beca de tres años de la Fundación Archivo Manuel de Falla, para la realización de mi tesis doctoral sobre La estética musical de Manuel de Falla, entre 2000 y 2003. Y Cuando ya me había doctorado, en 2008 me concedieron la Beca nacional de investigación en folklore que convoca anualmente el CIOFF-INAEM, para el desarrollo de un trabajo de investigación sobre los Auroros de Murcia.

Como ves sí es posible conseguirlas, y no solo durante el periodo de estudios, sino incluso mucho más allá. Como te he dicho, solo necesitas una cosa, creer en ti y luchar por ellas. Comienza a trabajar ya, y si no te da tiempo para este curso, asegúrate de tenerlo todo listo para el próximo. Mucha suerte.

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Antonio Narejos

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Música y espectáculo… ¡Estamos vendidos!


El tránsito del siglo XX al XXI nos ha traído una profunda transformación en el ámbito de la cultura. Vargas Llosa dice que “la cultura, en el sentido que tradicionalmente se ha dado a este vocablo, está en nuestros días a punto de desaparecer(1). Incluso advierte que quizá ya haya desaparecido, en un mundo mucho más interesado en el entretenimiento y la necesidad imperiosa de escapar al aburrimiento. Como consecuencia, la cultura de nuestro tiempo se ha empobrecido, se ha frivolizado, dando lugar a lo que él llama “la civilización del espectáculo”(2).

Junto a la frivolidad, destaca otro rasgo característico de la cultura actual, la masificación, que para Vargas Llosa ha favorecido “la exaltación de la música hasta convertirla en el signo de identidad de las nuevas generaciones en el mundo entero”(3).

En España encontramos la expresión de esta masificación en los macroconciertos de música actual, que llegan a congregar en una sola noche a decenas de miles de espectadores, bastantes más de los que consiguen los festivales de música clásica en verano a lo largo de toda su edición.

Si hablamos de los conciertos de programación habitual, puede apreciarse una progresiva, aunque lenta, recuperación del público, después de varios años de verdadera crisis. El último Anuario de la SGAE, refleja que en 2016 hubo 4,5 millones de espectadores en los conciertos de clásica y 22 millones en los de música popular.

Pero, además de los conciertos en vivo, la gente escucha música de muy diferentes formas, con frecuencia compartiéndola con otras actividades o situaciones. Según el último Anuario de Estadísticas Culturales del Ministerio, el 87,2 % de la población escucha música con regularidad. Y lo hacen en la radio o en los móviles, cada vez más a través de plataformas online donde en segundos encuentran lo que buscan, pueden confeccionar playlists a medida, compartir la música y hasta saber lo que escuchan sus amigos.

La mayor parte de la música se ha entregado a los brazos del espectáculo, como sucede con el conjunto de las artes, llegando a convertirse en un valor estratégico de mercado. Hendrik van der Pol, quien fuera director del Instituto de Estadística de la UNESCO, destacó el papel clave de las industrias culturales y creativas en la economía mundial(4). Hay mucho dinero en juego, pero la creatividad se dirige más a los productos musicales, a su representación, difusión y monetización.

El contenido y las formas de expresión han dejado de ser lo importante.

La publicidad y el marketing pugnan por colocar la música de consumo en el mercado, pero sinceramente, a mí me parecían inofensivos hasta que han caído en las manos del creciente monopolio de los GAFA (Google, Apple, Facebook y Amazon) entre las que podemos incluir a otras plataformas que están homogeneizando el mundo. Solo China por el momento parece plantarles cara, bloqueando el acceso de todas ellas dentro del país. Pero no vayas a pensar que es por preservar la independencia de sus habitantes, porque a cambio ellos tienen a Wechat, con más de un millón de usuarios –muchos más que WhatsApp–, y tienen a Baidu o a Weibo entre otras, que son las plataformas chinas equivalentes. Todas ellas, claro, controladas muy de cerca por el gobierno para conseguir exactamente el mismo fin que nuestros GAFA: la unidad de pensamiento.

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Antonio Narejos

Referencias
(1) Vargas Llosa, Mario (2012). La civilización del espectáculo, Madrid, Santillana Ediciones Generales, p. 13.
(2) Idem, pp. 33-34.
(3) Idem, pp. 38-39.
(4) Van der Pol, Hendrik (2007). 
Key role of cultural and creative industries in the economy, UNESCO, Canada.

Créditos
Ilustración: Portada de la revista Winter Garten, Juli-Magazin. Fuente: liquidnight

Los Másteres de Música de conservatorios ya superan a los universitarios


Por primera vez el número de másteres de enseñanzas artísticas en los conservatorios españoles supera a los de música de las universidades. En el curso 2018-2019 se oferta un total de 52 títulos de los que 28, más de la mitad, se imparten en los conservatorios.

Esta cifra récord se ha alcanzado por la incorporación al catálogo de cuatro nuevos másteres a los que el Consejo Superior de Enseñanzas Artísticas dio luz verde el 26 de julio: el de Flamencología de la ESMUC y los tres del Real Conservatorio Superior de Madrid: el de Pianista Acompañante y Repertorista, el de Interpretación e Investigación Performativa de Música Española y el de Nuevas Tecnologías de la Música Actual: Creación e Interpretación.
¿Cómo se explica este “sorpasso” de las artísticas en solo 5 años, cuando en España únicamente podía estudiarse un máster oficial en las universidades? ¿se trata de algo puntual o de una tendencia definitiva?

La batalla comenzó con la LOE, que colocaba a las artísticas superiores dentro de la Enseñanza Superior, junto a las universitarias. A partir de ese momento algunos conservatorios fueron tomando posiciones y consiguieron sacar adelante sus propuestas de máster.

Las universidades, por su parte, tuvieron que adaptar los títulos que ya tenían a la nueva normativa, incorporando el sistema ECTS y demás requisitos impuestos por el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). Pero esto también provocó una criba de su oferta, porque en ese momento algunos títulos habían dejado de ser estratégicos, o simplemente ya no se consideraban rentables y dejaron de impartirse.

La realidad hoy es que los másteres de música en nuestro país ya no son patrimonio de la universidad y que la propuesta educativa comienza a ponerse interesante. Una propuesta en la que se aprecian claramente las tendencias de cada sector educativo:

En los conservatorios la práctica totalidad son másteres de interpretación o composición, salvo dos de investigación en la ESMUC o los de la Comunidad Valenciana, que unen investigación a la interpretación.

Por su parte, los universitarios muestran mayor diversidad y una clara tendencia multidisciplinar, orientándose a la musicología o la investigación, así como a la composición, la educación, la gestión o la musicoterapia, entre otras.

Aquí encontrarás toda la información relacionada con los másteres de música en España

Pero más allá de la oferta, los másteres deben responder a las expectativas creadas, y aquí es donde todavía queda mucho camino por recorrer. Tanto las universidades como los conservatorios están atravesando momentos difíciles, y no solo en el ámbito económico sino también en la validación de sus propuestas educativas.

Y en el caso de los conservatorios, aún no hay suficiente recorrido como para poder considerar asentada su oferta. Llegarán las Agencias de Evaluación de la Calidad para acreditar los títulos pasados unos años, pero es la sociedad y los estudiantes quienes tendrán la última palabra.

Salvo algunas excepciones, los másteres en los conservatorios españoles tienen pocos alumnos, en parte, por la inercia de tener que salir a buscarlos a otros países cuando aquí no existía la posibilidad de hacer un posgrado. Hace unos días una profesora de la Universidad de Música Chopin de Varsovia me decía que los titulados españoles están allí cursando su máster. Y la verdad es que se van a Varsovia, pero también a otros muchos sitios, como yo mismo lo he podido comprobar en Bruselas, Groningen, Helsinki o en Roterdam, por citar solo unos casos.

Pero lo cierto es que, sin alumnos, los títulos no pueden impartirse. Y no es suficiente con abrir las puertas de par en par, con pruebas de acceso poco exigentes, o sugiriendo a los alumnos hacer su máster de un curso en dos, con el fin de conseguir engordar las listas de matriculados.

La credibilidad hay que ganarla en un espacio mucho más competitivo, en el que no solo cuentan argumentos como el de facilitar las cosas a los estudiantes de la región para que no tengan que molestarse en salir al extranjero a hacer su máster. Las titulaciones tienen que percibirse como ofertas atractivas y competitivas, además de serlo por supuesto. Y tienen que ser relevantes en el ámbito científico o profesional, con una demanda real y de interés para la sociedad.

La batalla continúa, y ahora no solo hay que medirse con las universidades, sino que también hay que diferenciarse del conjunto de los conservatorios y en esto los centros privados están demostrando sus fortalezas. Ellos solos suman 20 másteres, frente a los 8 de los públicos.

Lo que sucederá con los conservatorios en un futuro no podemos saberlo, pero no es difícil entrever que sólo los centros con una oferta de posgrado consolidada y competitiva podrán salir adelante. El resto tendrá que echar el cierre o conformarse con ser conservatorios de segunda.
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Antonio Narejos

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La voz autorizada de los estudiantes de Enseñanzas Artísticas

Los estudiantes de enseñanzas artísticas se han ganado el derecho a estar con voz propia en los diferentes foros de decisión, tanto a nivel regional, como nacional e internacional.

Ya no se conforman con permanecer bajo la tutela de los centros, donde graciosamente se les conceden espacios para expresar sus inquietudes, demandas e intereses.

Espacios que, desde la aplicación de la LOMCE, se han visto reducidos drásticamente, al relegar el Consejo Escolar a un mero órgano consultivo, sin capacidad de decisión.

Tampoco se conforman con el derecho a la pataleta y al caramelo de consolación, mientras ven cómo se les sustraen derechos y año tras año se merman sus expectativas educativas y profesionales. Un caramelo que ya ha perdido su sabor, después de tragárselo sin rechistar generaciones y generaciones de alumnos en nuestro sufrido país.

Hoy el alumnado se está movilizando con responsabilidad y de forma coordinada. Saben que salir a la calle a protestar y tocar la pandereta no los lleva a ningún sitio y han optado por organizarse, desde el asociacionismo independiente. La práctica totalidad de los centros tienen una asociación legalmente constituida o la están poniendo en marcha en la actualidad.

Comienza a escucharse en los centros superiores la voz ácida de su crítica, denunciando situaciones como la falta de profesorado, la carencia de recursos materiales —hasta de edificios— pero también del acoso y el intento de manipulación estudiantil.

Ahora bien, las asociaciones no actúan de modo azaroso y aislado, sino que han unido sus fuerzas a través de la Federación Nacional de Estudiantes de Música.

FNESMUSICA apenas tiene dos años de historia. Por eso resulta aún más sorprendente comprobar lo que han sido capaces de hacer, partiendo casi desde cero.

Se han organizado en una estructura sólida, que articula por el momento a las asociaciones de alumnos de 13 Conservatorios Superiores de Música, los de A Coruña, Alicante, Aragón, Badajoz, Castellón, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Granada, Jaén, Madrid, Málaga, Murcia y Navarra.

Entre todos están desarrollado mecanismos de comunicación y difusión de gran efectividad que les dan una más que notable visibilidad a través de las redes y de su página web, de gran dinamismo.

Pero a esta capacidad de organización interna unen la credibilidad que están ganando a nivel institucional, como también su efectividad.

Uno de sus primeros retos está siendo trabajar por integrar sus voces en el Consejo Escolar del Estado y el Consejo de la Juventud de España a través de CANAE, La Confederación Estatal de Asociaciones de Estudiantes.

También quieren contribuir a la definición de un marco legislativo que regule de forma coherente el conjunto de las enseñanzas artísticas en el mismo nivel de las universitarias.

Su último logro ha sido la equiparación de las Becas de los estudiantes de artísticas con los de las universidades. No comprendían cómo podía ser que, tratándose de estudios equivalentes, ellos tuvieran que conformarse con becas mileuristas cuando las de sus hermanos universitarios superaban los 2500€. Y allí que se fueron a hablar con al Ministerio de Educación, y han estado trabajando durante un año hasta que lo han conseguido. El BOE de 1 de agosto hizo público el Real Decreto 951/2018, donde nuestras enseñanzas quedan englobadas en el mismo grupo presupuestario que la Universidad para el cálculo de la cuantía variable.

Entre otras cosas, también han conseguido que la EUYO (European Union Youth Orchestra), modifique sus procedimientos de selección, con unas pruebas más justas e igualitarias para los conservatorios españoles. Y siguen su lucha porque el Suplemento Europeo al Título se implante en todas las Comunidades Autónomas.

Pero además de la acción, también tienen un espacio para la reflexión. Baste recordar que en marzo de 2018 han celebrado su II Congreso en Ronda, donde se ha debatido sobre los procesos de selección del profesorado, la evaluación de la calidad educativa o las redes de estudiantes a nivel europeo. Para ello contaron con la presencia de ponentes nacionales y extranjeros.

En la sala de máquinas de este joven navío nos encontramos a un grupo de estudiantes entusiastas. Ellos no querrán ser destacados por su labor, porque toda la importancia se la dan al colectivo que representan, pero permítanme al menos decir sus nombres: Guillermo Rodríguez, Clemente Cepero, Javier Serrano, María Valverde, Santiago Lurueña, Inmaculada Ceres, Ferran Montero, Christian Camino, Lourdes Tormo, Inés Portela, David Rodero, Alejandro Antón, Sabela Freixeiro –junto a otros colaboradores y, en la presidencia de la Federación, Isabel González –más conocida como Isabel Gondel– mujer dinámica e inconformista.

Isabel es miembro evaluador de la Fundación MuSiQuE con sede en Bruselas, y ya ha participado en evaluaciones de calidad de conservatorios españoles y portugueses. Es miembro del Student Working Group (SWG) de la Associaton Européenne des Conservatoires (AEC), que acaba de publicar una guía dirigida a las Asociaciones de Estudiantes de centros superiores de música Increasing student voice in Higher Music Education institutions. Y en el ámbito español, ella es también la representante de los estudiantes de Artes en el Consejo Superior de Enseñanzas Artísticas, gracias al apoyo de FEMAE/CANAE.

Durante mucho tiempo, en los centros superiores de enseñanzas artísticas, nos hemos dedicado a echar la culpa al gobierno y a las administraciones públicas. Pero, la comunidad educativa en su conjunto deberíamos preguntarnos si hay algo que estemos haciendo mal, si verdaderamente hemos dedicado todo nuestro esfuerzo en mejorar las cosas.

Los jóvenes llegan con fuerza, poniendo toda la carne en el asador para conseguir que las carreras que estudian estén al mismo nivel de las universitarias y también al de las artísticas europeas. Un derecho que tendría que estar normalizado y por el que no deberían estar ahora peleando, restando a su tiempo de estudio. Por una vez han perdido el miedo a hablar y son muy conscientes de lo mucho que les va en este juego. Pensemos que ellos representan el presente y el futuro de nuestra sociedad. Quizá nos iría mejor si escuchamos lo mucho que tienen que decir.

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Antonio Narejos

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¿Para cuándo el Máster de profesorado de Enseñanzas Artísticas?

12 años han pasado desde la publicación de la LOE y algunos de sus artículos todavía siguen en estado durmiente, sin que nadie muestre prisa alguna por despertarlos y verlos echar a andar.

Para ejercer la docencia en las enseñanzas artísticas profesionales, “será necesario tener la formación pedagógica y didáctica que el Gobierno establezca”, o al menos eso es lo que dice con carácter general la LOE, en su artículo 100.2 (1), y es lo que concreta para estas enseñanzas el Real Decreto de Mínimos 303/2010 (2). Pero, a día de hoy, no tenemos ni la más remota idea de cuándo se establecerá esta formación, ni qué gobierno será capaz de hacerlo.

Lo que sí sabemos, por este Real Decreto, es que se tratará de un Máster, que tendrá una duración de 60 ECTS y que podrá impartirse tanto en las universidades como los centros superiores de enseñanzas artísticas (3).

En las convocatorias de oposición para profesores se hace referencia a este requisito de formación, tal y como está previsto en la ley, pero en la práctica, y puesto que el máster todavía no existe, obviamente no se puede exigir. Por esa razón, las convocatorias tienen que incluir la moratoria establecida en otro Real Decreto, el 276/2007, donde se dice que “en tanto no se regule para cada enseñanza la formación establecida [en la LOE], queda diferida la exigencia de esta formación a los aspirantes a ingreso en las [diferentes] especialidades” (4).

Esta es una más de las excepciones que confirman la regla, una regla bien conocida por todos y que los diferentes gobiernos vienen cumpliendo escrupulosamente: las enseñanzas artísticas pueden esperar y si no, ¡que les den!

La historia se repite. Algo similar sucedió con la LOGSE, que ya preveía la obligación de “cursar las materias pedagógicas que se establezcan” para ejercer la docencia de las enseñanzas de régimen especial de música y danza (5).

Y ¿qué cómo quedó la cosa?, pues pasaron 26 años hasta que la LOGSE quedó derogada y las tan esperadas materias pedagógicas nunca llegaron a establecerse. En el Ministerio de Educación y Cultura llegó a trabajarse en un borrador de Real Decreto para fijar los mínimos de estas enseñanzas (6), pero pasó tanto tiempo que incluso la existencia de este documento llegó a borrarse de la memoria.

Quienes sí aprovecharon el vacío normativo fueron las universidades ¿Quién no recuerda el famoso CAP, el Certificado de Aptitud Pedagógica que se exigía para ejercer la enseñanza secundaria? Entre los titulados superiores de música se extendió la leyenda urbana de que algún día ese título sería válido, incluso exigido, para poder opositar a conservatorios, cosa que nunca llegó a suceder.

En la actualidad hay universidades que vuelven a jugar con los sobrentendidos -y hasta malentendidos- ofreciendo másteres de formación del profesorado de educación secundaria obligatoria y bachillerato, formación profesional y enseñanzas de idiomas, que en algunos casos incluyen las enseñanzas artísticas. Esto nos hace encender todas las alarmas, porque el citado RD 303/2007 ya decía expresamente que “no podrá ser objeto de autorización, ni de verificación por parte del Consejo de Universidades, ningún plan de estudios correspondiente a un título universitario oficial cuya denominación incluya la referencia expresa a la profesión de Profesor de Enseñanzas Artísticas Profesionales sin que dicho título cumpla las condiciones que establezca el Gobierno” (7).

Lo malo es que estos másteres salieron adelante con la preocupante relajación de la Agencias de Evaluación de la Calidad y con todas las bendiciones ministeriales hasta obtener la verificación correspondiente. Pero, lo que es evidente, es que los efectos profesionales que prometen con relación a las enseñanzas artísticas no son ciertos, sencillamente porque las condiciones que deben cumplirse todavía no se han redactado.

Además, el nuevo Máster deberá regularse para cada una de las enseñanzas. Es decir, que habrá de tener características diferenciadas para la música, la danza, las artes plásticas y el diseño, o sea, todas las artísticas que cuentan con enseñanzas profesionales.

Pero vayamos un poco más allá. Lo que realmente está en juego con este Máster es la calidad de la enseñanza, empezando por la formación del profesorado. Retrasar esta formación, como viene sucediendo desde hace ya casi tres décadas, es mermar de manera significativa su cualificación docente. Pero, al mismo tiempo, es sustraer a generaciones de estudiantes de enseñanzas artísticas del derecho a una formación sin fisuras.

Si tenemos en cuenta solo la última década, retrasar esta formación también está entorpeciendo el normal desarrollo de las Enseñanzas Artísticas Superiores, como el de los centros donde se imparten, ya que limitan su oferta de estudios de posgrado.

Con el cambio de Gobierno, en algún cajón del Ministerio de Educación alguien encontrará un borrador del máster que ronda por ahí desde hace casi 10 años. Sería muy deseable que el nuevo Gobierno comprendiera la importancia de desatascar esta situación y asumiera su obligación regular definitivamente las condiciones del Máster.

La publicación de los requisitos mínimos será solo el pistoletazo de salida. A partir de ese momento, los centros y las administraciones públicas interesadas tendrán que elaborar las propuestas de Máster para su verificación. Pero desde el momento en que haya un solo centro en España, llámese universidad, conservatorio o escuela superior, que comience a impartir el Máster, y haya expedido los primeros títulos, desde ese momento ya no habrá moratoria que valga. A partir de entonces, todos a correr.

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Antonio Narejos

Para la ilustración se ha empleado la foto de Anthony Tran en Unsplash

 Notas:

(1) Artículo 100. 2. Para ejercer la docencia de las enseñanzas de régimen especial de música y danza será necesario estar en posesión del título de Licenciado, Ingeniero o Arquitecto, o titulación equivalente, a efectos de docencia, y haber cursado las materias pedagógicas que se establezcan. Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (BOE de 4 de mayo) 

(2) Artículo 16.1. Para ejercer la docencia en las enseñanzas artísticas profesionales, será necesario estar en posesión de un título oficial de postgrado que acredite la formación pedagógica y didáctica de acuerdo con lo exigido por el artículo 96 y en la disposición transitoria octava de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación. Real Decreto 303/2010, de 15 de marzo, por el que se establecen los requisitos mínimos de los centros que impartan enseñanzas artísticas reguladas en la ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (BOE de 9 de abril). volver

(3) Artículo 16.2. El título de postgrado al que se refiere el apartado anterior podrá ser un título universitario oficial de máster o bien un título de máster de los regulados en el artículo 9 del Real Decreto 1614/2009, de 26 de octubre, por el que se establece la ordenación de las enseñanzas artísticas superiores. Sus planes de estudios tendrán una duración de 60 créditos europeos a los que se refieren el artículo 4 del citado Real Decreto y el artículo 5 del Real Decreto 1393/2007, de 29 de octubre, por el que se establece la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales.
Cuando el título de postgrado sea un Máster universitario se estará a lo dispuesto en el artículo 15.4 del citado Real Decreto 1393/2007, de 29 de octubre, en relación con los que habilitan para el ejercicio de profesiones reguladas. Real Decreto 303/2010, de 15 de marzo.

(4) Disposición transitoria primera 3. Asimismo, en tanto no se regule para cada enseñanza la formación establecida en el artículo 100.2 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, queda diferida la exigencia de esta formación a los aspirantes a ingreso en las especialidades de Tecnología, de Psicología y Pedagogía y las correspondientes a las distintas enseñanzas de Formación Profesional de los Cuerpos de Profesores de Enseñanza Secundaria y de Profesores Técnicos de Formación Profesional, así como para el ingreso en los Cuerpos de Profesores de Música y Artes Escénicas, Profesores y Maestros de Taller de Artes Plásticas y Diseño y Profesores de Escuelas Oficiales de Idiomas. Real Decreto 276/2007, de 23 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento de ingreso, accesos y adquisición de nuevas especialidades en los cuerpos docentes a que se refiere la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, y se regula el régimen transitorio de ingreso a que se refiere la disposición transitoria decimoséptima de la citada ley. (BOE 2 de marzo).

(5) Artículo 39.3. Para ejercer la docencia de las enseñanzas de régimen especial de música y danza será necesario estar en posesión del título de Licenciado, Ingeniero o Arquitecto, o titulación equivalente, a efectos de docencia, y haber cursado las materias pedagógicas que se establezcan. Ley Orgánica General del Sistema Educativo (LOGSE), de 3 de octubre de 1990 (BOE de 4 de octubre)

(6) Ver José Luis Turina. Las materias pedagógicas, en Revista Doce Notas (enero-febrero de 2000). http://www.joseluisturina.com/escrito24.html (consultado el 25/07/2018).

(7) Artículo 16.3. La denominación de los títulos de postgrado a los que se refiere este artículo deberá facilitar la identificación de la profesión para cuyo ejercicio habilita y en ningún caso, podrá conducir a error o confusión sobre sus efectos profesionales. No podrá ser objeto de autorización, ni de verificación por parte del Consejo de Universidades, ningún plan de estudios correspondiente a un título universitario oficial cuya denominación incluya la referencia expresa a la profesión de Profesor de Enseñanzas Artísticas Profesionales sin que dicho título cumpla las condiciones que establezca el Gobierno. Real Decreto 303/2010, de 15 de marzo (ver nota 2).

 

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Retos sociales de los Conservatorios de Música

Proyecto Horizon 2020

Los conservatorios, como instituciones, han primado tradicionalmente su dimensión estética, estrictamente musical, como si fuera una esfera separada del mundo, una superestructura que apenas ha tenido en cuenta las necesidades y demandas de la sociedad, considerada en su sentido más amplio.

Cuestiones como la creciente interdependencia económica y cultural a nivel mundial, la exclusión social, las desigualdades, los flujos migratorios o la brecha digital han estado prácticamente ausentes de las preocupaciones de nuestros centros, ignorando el papel que juega la cultura, y más específicamente la música, en el desarrollo de ciudadanos libres y sociedades cohesionadas y justas. Pero al mismo tiempo se está desaprovechando la ocasión de explorar nuevas oportunidades profesionales para los músicos.

Los conservatorios apenas ha tenido en cuenta las necesidades y demandas de la sociedad, en su sentido más amplio

La Asociación Europea de Conservatorios, AEC, ha puesto en marcha el proyecto Strengthening Music in Society (Fortaleciendo la Música en la Sociedad) orientado a potenciar el papel social de las instituciones superiores de educación musical.

Entre sus objetivos están el salvaguardar, desarrollar y promover el patrimonio y la diversidad de la cultura europea, facilitando el acceso a la oferta cultural y educativa para todos. Se busca crear conciencia sobre la responsabilidad social de los artistas y centros de educación musical, así como exigir una mayor responsabilidad política a los gobiernos a la hora de fomentar las organizaciones culturales y educativas.

Por otra parte, se pretende alentar a los centros de educación musical a abrir su oferta hacia una mayor diversidad cultural. En este sentido, se está explorando el modo de integrar en la formación de los músicos las culturas locales, las culturas minoritarias y las prácticas culturales procedentes de los grupos migratorios.

En el proyecto participan cinco instituciones musicales europeas: Royal Conservatoire Glasgow, Kunstuniversität de Graz, Sibelius Academy de Helsinki, Popakademie de Mannheim y Berklee Valencia.

Por otra parte, en la Haute École de Musique de Ginebra se está desplegando un programa para impulsar la música como una parte de la Estrategia de Acción Exterior de la Unión Europea. Según nos dice su coordinador, el prof. Xavier Bouvier, se trata de utilizar la música como vía para la diplomacia y la negociación, buscando nuevos modelos culturales relevantes para una Europa multicultural. Más allá de la tradicional diplomacia “orientada a la exportación”, el proyecto pretende desarrollar nuevos modelos relevantes de interacción cultural, intercambios bilaterales, programas de educación intercultural y resolución de problemas concretos, como la negociación en áreas de conflicto. A través de su larga experiencia de cooperación con países extracomunitarios como Brasil, Cuba y China, se están investigando los procesos de síntesis y transferencia cultural y realizando intercambios tanto artísticos como académicos, más allá del ámbito de los centros implicados.

Estas iniciativas, junto a otras que están surgiendo en conservatorios europeos, son reflejo del programa “Horizonte 2020” que la Unión Europea viene implementando en el marco de la investigación y la innovación. Con el reto “Europa en un mundo cambiante” se trata de conseguir unas sociedades inclusivas, basadas en una dinámica intercultural en Europa y sus socios internacionales, unas sociedades innovadoras, en las que el conocimiento cultural y social sean aprovechadas como potencial productivo y unas sociedades reflexivas, proyectando la base intelectual de Europa, su historia y sus vínculos con otras regiones del mundo. Se trata de problemas que deben abordarse conjuntamente y de forma innovadora y multidisciplinar, valorando cuestiones como el estudio del patrimonio, la memoria, la identidad, la integración y la interacción, la investigación de la historia, la literatura y el arte, entre otras.

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© Antonio Narejos, 2018

Este artículo fue publicado en la revista Melómano en su nº 242 de junio de 2018, p.59.


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La música que escucharemos este verano en los festivales de música clásica

Festivales de verano de música clásica

J. S. Bach es el compositor más programado, seguido de Cl. Debussy, de quien este año se conmemora el centenario de su muerte

En este post analizo la programación de los festivales de música clásica en el verano de 2018. Un total de 172 conciertos en 11 de los eventos de mayor proyección. He tomado como referencia el listado de la Asociación Española de Festivales de Música Clásica, aunque solo incluyo aquellos que tenían publicado el contenido de los programas en sus páginas web.

 

Visión global

La mayoría de estos festivales son ya veteranos, como sucede con la Quincena Musical de San Sebastián que cumple nada menos que 79 ediciones, los de Santander y Granada que ya van por la 69ª o el Cueva de Nerja que suma 59.

Los festivales de verano están demostrando gran vitalidad en su oferta, atrayendo a un número creciente de asistentes, lo que supone un importante reclamo para el turismo cultural, tanto español como extranjero. Aunque, en la otra cara de la moneda y ante la exigencia del público que progresivamente demanda espectáculos de mayor proyección, algunos festivales  están desapareciendo, como ha sucedido con el de Cantonigròs tras 35 años de existencia. Pero, por su parte, otros optan por incrementar la oferta con el fin de dar respuesta a un público cada vez más heterogéneo y ávido de grandes nombres, e incluso reinventarse, como es el caso del Museg, nombre que este año ha adoptado el Festival Musical de Segovia en su 43ª edición.

También apuestan por diversificar más su contenido, incluyendo distintas propuestas organizadas en ciclos, o bien con una oferta poliédrica en donde se dan cita diferentes estilos musicales junto a otras manifestaciones artísticas. No es raro encontrar hoy en un mismo festival de música clásica, además de los tradicionales repertorios de solista, música de cámara y orquesta, otros géneros como grandes producciones de ópera, actuaciones de música pop, jazz, música antigua o contemporánea, flamenco u otras músicas étnicas naturales de distintos continentes.

La presencia de la danza está integrada desde hace tiempo en algunos de estos festivales, observándose también una apertura a otras propuestas escénicas e intercisciplinares.

Junto a esta orientación diversificadora, también encontramos la de la especialización, en particular en el mundo de la música antigua que cuenta con numerosos festivales de verano, como el del Monasterio de Poblet y el que transcurre paralelo a los Cursos de Música Antigua de Daroca, o los de Gijón y Vélez Blanco incluidos en este estudio.

Otro aspecto propio de estas citas estivales es la variedad de marcos y espacios para los conciertos, donde además de auditorios, iglesias o teatros, son habituales las actuaciones al aire libre. Encontramos conciertos solidarios, programación joven e infantil, entre otros, que buscan atraer a una franja de edad más amplia.

También se organizan actividades paralelas, con el fin de mejorar la experiencia inmersiva de los visitantes al festival, como pueden ser proyecciones, talleres, actividades para toda la familia, charlas, encuentros con artistas, etc. Algunos de ellos cuentan con cursos de música especializados y concursos, que alimentan la programación con producciones propias, al mismo tiempo que ofrecen a las jóvenes promesas un espacio para proyectarse artística y profesionalmente.

 

Análisis de los datos

El estudio se centra en los programas de música clásica, ópera, música antigua y clásica contemporánea. A la fecha del cierre de este estudio (9-06-2018) todavía hay programas pendientes de concretar, e incluso algunos festivales no se han podido incluir porque no ofrecen el detalle de los programas en sus páginas web. Ver criterios.

En los 172 conciertos estudiados, se cuentan 359 compositores diferentes. El siguiente ranking recoge los 30 más programados -los que aparecen en un  mínimo de 5 conciertos-:

Los 30 Compositores más programados

Como es habitual, en las programaciones se han tenido en cuenta las efemérides más importantes, entre las que este año cabe resaltar la conmemoración del centenario de la muerte de Claude Debussy, el segundo compositor más programado con un total de 15 conciertos. Entre estos 30 primeros compositores destaca también el recuerdo de la muerte de Gioacchino Rossini y de Piotr Ilich Chaikovski, en sus 150 y 125 años respectivamente. Entre los aniversarios de nacimiento,  en esta misma franja encontramos a François Couperin (350 años), Claudio Monteverdi (450) y Antonio Vivaldi (340). Otras efemérides han tenido mucha menor repercusión, como el centenario del nacimiento de Leonard Bernestein o los 200 años de Charles Gounod y los 400 de la muerte de Giulio Caccini.

Entre todos los compositores 96 son españoles (lo que supone un 27%), pero en la lista de los 30 más programados el porcentaje baja al 6,6% con solo dos compositores: Manuel de Falla y Tomás Luis de Victoria.

La siguiente relación muestra los 29 españoles con mayor presencia (presentes en al menos dos conciertos diferentes). Entre todos ellos, solo encontramos a dos compositores vivos: José María Sánchez-Verdú y Xabier Sarasola.

Compositores españoles más programados

 

Por otra parte, la presencia de mujeres es muy escasa, llegando solo al 3% (11 compositoras): Lili Boulanger, María José Cordero, Zuriñe Fernández de Gerenabarrena, Raquel García-Tomás, Sofia Gubaidulina, Ida Gotkovsky, Alicia de Larrocha, Teresa Martos, Fanny Mendelssohn, Carmen Rodríguez y Clara Schuman. Se mantienen pues las dificultades del pasado para que la mujer compositora encuentre un hueco en las programaciones de concierto. Es cierto que, si nos referimos a siglos anteriores, este repertorio no es muy amplio y, además, se conoce poco, pero el dato llama más la atención ante la importante presencia de creadores actuales en las programaciones que nos ocupan.

De hecho, si agrupamos los compositores por su fecha de nacimiento, precisamente el siglo XX es el más nutrido, con 107 nacidos después de 1900, lo que equivale a un 30% del total.
Compositores por siglo de nacimiento
Destaca también el hecho de que más de la mitad de estos compositores todavía viven, 59 en concreto. Sin llegar a considerarlo un dato extraordinario, al menos puede valorarse que la programación de compositores actuales se integra perfectamente en estos eventos músico-festivos que llenan el panorama veraniego español, donde en líneas generales el espectáculo no está reñido con la calidad.

 

Los Festivales (ordenados por fecha de inicio)

59 Festival Internacional de Música y Danza “Cueva de Nerja”
Del 16/6/2018 al 19/6/2018

67 Festival Internacional de Música y Danza de Granada
Del 22/6/2018 al8/7/2018

12 Festival de verano de San Lorenzo de El Escorial
Del 28/6/2018 al 5/8/2018

IX Festival Internacional de Música de Las Navas del Marqués
Del 1/7/2018 al 31/8/2018

32 Festival Castell de Peralada
Del 5/7/2018 al 7/8/2018

XXI Festival de Música Antigua de Gijón
Del 8/7/2018 al 15/7/2018

43 Museg (Festival Musical de Segovia)
Del 15/7/2018 al 5/8/2018

XVII Festival de Música Renacentista y Barroca de Vélez Blanco
Del 20/7/2018 al 28/7/2018

38 Festival Torroella de Montgrí
Del 1/8/2018 al 25/8/2018

67 Festival Internacional de Santander
Del 1/8/2018 al 19/8/2018

79 Quincena Musical de San Sebastián
Del 2/8/2018 al 1/9/2018

 


Criterios seguidos para la selección de los conciertos

  • Cuando hay autores con varias obras en el mismo programa solo cuentan una vez
  • Cuando hay conciertos que se repiten en un mismo festival solo cuentan una vez
  • Si se repiten en festivales distintos sí los incluyo
  • No se incluyen las obras de compositores anónimos
  • Algunos festivales no han publicado el contenido de los programas a la fecha del cierre de este artículo (6/8/2018) por lo que no han podido ser incluidos
  • En los festivales incluidos, hay programas pendientes de concretar
  • Se han tenido en cuenta solo conciertos en directo
  • Se incluyen los programas de música clásica, ópera, música antigua y clásica contemporánea
  • No se incluyen los espectáculos de danza ni otras propuestas escénicas o multimedia
  • No se incluyen los programas de pop, jazz, flamenco y música étnica

En la siguiente tabla de Airtable se recogen todos los conciertos que forman parte de este estudio. Aparecen ordenados por fecha  aunque pueden ordenarse y filtrarse por otros criterios.

 

 

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El chasco de las Artísticas en change.org

Los datos de los últimos 6 años en change.org demuestran que las enseñanzas artísticas han perdido parte del apoyo social que tuvieron en otras etapas. Es evidente que, desde el sector, algo estamos haciendo mal a la hora de visibilizar nuestras necesidades y demandas, la mayoría de ellas claramente justificadas y de urgente solución. Quizá no hayamos invertido el esfuerzo necesario en hacernos entender o en mostrar nuestras fortalezas y aspiraciones como colectivo artístico y educativo. En su lugar, y mayoritariamente, se ha optado por el lamento y la protesta, absolutamente legítimos, pero que desafortunadamente han servido de muy poco. Hoy la sociedad no nos ve como algo atractivo, si es que se nos ve de algún modo.

Pero tampoco desde nuestro colectivo se aprecia un gran entusiasmo por este tipo de campañas. Hay una merma de confianza en que las cosas puedan llegar a cambiar por esta vía, y cierta resignación ante la escasa repercusión de firmas y manifiestos, a no ser que nos conformemos con artículos en algún que otro blog o con los like en las redes sociales dentro del ámbito estricto de los implicados.  Seguir leyendo

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Reactivar las Enseñanzas Profesionales de Música

 

Las Enseñanzas Profesionales de Música en España atraviesan un momento delicado. En los últimos seis años se ha producido un estancamiento en el número de alumnos, que se mantiene con altibajos en torno a los 45.000 según reflejan los informes anuales del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte [1]. Pero el peor indicador sobre el alumnado, y si hubiera estadísticas serían alarmantes, es que la mayoría no finaliza sus estudios, protagonizando un importante abandono especialmente en los últimos cursos.

La reducción de los efectos académicos y laborales del Título Profesional ha generado una fuerte desmotivación, repercutiendo en la demanda, el nivel del rendimiento y la pérdida de la vitalidad que en otras épocas impulsó estas enseñanzas. Como ha dicho muchas veces Encarnación López de Arenosa, “no hay enseñanza reglada en el panorama académico español que padezca una injusticia semejante tras tantos y tan esforzados años de estudio”.  Seguir leyendo

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